sábado, 4 de enero de 2020

Cómo planificar y cometer reformas del hogar completas

Acometer las reformas completas de un hogar es, por un lado, apasionante, ya que en esencia vamos a poner a punto nuestra casa tal y como queremos. Por supuesto, si realmente es nuestra casa o está en proceso de serlo, algo que depende de si hemos decidido calcular una hipoteca para solicitar una y adquirir el inmueble en propiedad. Por desgracia, rara vez tenemos la oportunidad de reformar nuestra casa si no es nuestra en el sentido estricto del término; es decir, si vivimos de alquiler. Algunas empresas inmobiliarias, y en muy raras ocasiones algunos caseros particulares, nos permiten hacerlas, pero es muy extraño que eso ocurra.



Por eso, casi podríamos considerar la compra del inmueble como la primera fase de las reformas, ya que es esa acción, con toda la burocracia pertinente que hay en medio, la que nos concede la libertad de llevar a cabo los cambios decorativos y arquitectónicos que deseamos. Aunque tal vez podríamos señalarla como una segunda fase, ya que la primera, por supuesto, es conseguir dinero. Comprar una casa y reformarla es de todo menos barato y dependiendo de muchos factores podemos alcanzar las cuatro, las cinco o incluso las seis cifras. Eso significa que el proceso de financiación requiere tiempo y planificación, ya que en él entran ahorros, créditos online rápidos, préstamos bancarios y mucho más.

Además, sin planificación corremos el riesgo de pasarnos, es decir, de no calcular bien cuánto dinero necesitábamos para una reforma concreta. Porque si hablamos de «reformas completas», naturalmente no nos estamos refiriendo solo a cambiar los electrodomésticos de la cocina o a la compra de nuevos útiles para el baño. También podemos referirnos a derribar algunas paredes para fusionar habitaciones o ampliar otras, a pintar de cabo a rabo las paredes restantes y el techo, a cambiar las lámparas de todas las estancias, etc.

La conclusión más evidente es que hay que estar preparados en todos los sentidos para llevar a cabo reformas del hogar de esta magnitud. Si vamos poco a poco, estableciendo fases de proyecto e invirtiendo en ellas la cantidad exacta requerida, saldrá bien.